• 21 MAR 2014

    "Carecer de destrezas emocionales y sociales causa más fracasos profesionales que no tener experiencia técnica" · Entrevista a Faustino Sánchez Guindo, ponente del #OYM2014

    Faustino Sánchez Guindo es experto en gestión de personas, medición y mejora del clima laboral en la empresa, evaluación del desempeño de mandos y promoción del talento. Imparte seminarios y conferencias, y ha escrito varios libros.

     

     

    “El secreto de tu éxito eres tú mismo” es lo que nos dice Faustino Sánchez Guindo en uno de sus libros, pero creemos que hay muchas personas que aún no son conscientes de ello. ¿Qué tenemos que hacer para descubrir que lograr nuestros objetivos es algo que depende, en gran medida, de nosotros mismos?

    Tener Conciencia, tanto de nosotros mismos, con nuestras virtudes y defectos, como del mundo que nos rodea. Tener Autoestima. Transmitir confianza y credibilidad hacia los demás (equipos de personas que gestionas, clientes…). Tener las ideas claras respecto al proyecto que queremos hacer realidad, y llevarlas a cabo con ilusión, motivación, ambición, humildad, ética y compromiso con el reto a conseguir.

    ¿Y cuál es el secreto para conseguir ese reto? Pues, se necesita lo que muchos denominan actitud positiva y que yo prefiero definir como actitud coherente.Y ¿dónde se encuentra esa actitud? Dentro de nosotros mismos sin duda. Dice Lair Ribeiro, gran investigador y conferenciante acerca de cómo generar éxito, que en la vida en general, una persona con éxito no difiere mucho de otra que no consigue lo que quiere en su vida. La distancia es mucho menor de lo que parece. Puede ser, por ejemplo, llegar a la meta unas centésimas de segundo antes que el segundo logrando ganar una carrera, realizar un comentario adecuado en un momento oportuno en una entrevista de trabajo, demostrar plena confianza en tu producto cuando el cliente te objeta algo, a la hora de conseguir una venta… Una pequeña diferencia en la ejecución lleva a una gran diferencia en el resultado. Y se cumple en todos los aspectos de nuestra vida. Por lo tanto, la diferencia entre conseguir el éxito o no es mínima pero es LA “DIFERENCIA” QUE MARCA LA DIFERENCIA.

     

    En el caso de las empresas, ¿de quién depende más ese éxito? ¿De las personas que las dirigen o de los trabajadores que permiten mantenerlas a flote?

    En mi opinión, una empresa es una comunidad de personas que trabajan para conseguir un objetivo común, objetivo que repercutirá en beneficio de todos. En este sentido, todas las personas que integran dicha comunidad llamada empresa son fundamentales para el éxito. 

    La clave está en que cada uno conozca y tome conciencia de cuáles son sus responsabilidades, en qué medida contribuye a la consecución de ese éxito y que se sienta comprometido con el reto a conseguir. Todo ello dentro de unos valores fundamentales como la ética, la generosidad, la responsabilidad... Si esto se cumple todos ganan: trabajadores, sea cual sea su papel dentro de la organización, clientes, proveedores, accionistas... 

     

    "La diferencia entre conseguir el éxito o no es mínima, pero es la diferencia que marca la diferencia"

     

    Una de sus especialidades es la medición y mejora del clima laboral en la empresa. ¿Hasta qué punto un clima laboral bueno o malo puede influir en el éxito o fracaso de una empresa?

    El clima laboral en la organización, por analogía, es equivalente al concepto de estado de salud en el individuo. Por tanto, al igual que todos (aunque de manera especial los niños) debemos realizarnos chequeos periódicos para comprobar que estamos sanos, las empresas (especialmente las de reciente creación) deben realizar estudios del clima laboral existente en la organización de manera periódica.La finalidad básica de un estudio de clima laboral es identificar el nivel de satisfacción que manifiesta el personal de la empresa con respecto a temas que se consideran relevantes dentro del marco organizacional, y que repercuten e impactan, positiva o negativamente, en los resultados personales y, por ende, de la empresa.

    Es evidente que aspectos como la comunicación interna, las posibilidades de desarrollo, el entorno de trabajo, la conciliación… son factores determinantes del grado de motivación y compromiso de los empleados con la empresa para la que trabajan. La valoración subjetiva, tanto positiva como negativa de dichos factores, condiciona enormemente el rendimiento, vinculación al proyecto y cohesión al equipo de cada uno de los integrantes de la organización, y por ende, de la empresa en su conjunto. Por ello, es fundamental que la empresa goce de “buena salud” para conseguir los objetivos propuestos y alcanzar el tan ansiado éxito de una manera sostenible.

     

    En el Open Your Mind SCQ nos va a hablar de los líderes emocionalmente inteligentes. Explíquenos cómo son y cómo actúan ese tipo de personas.

    Según Goleman  el término INTELIGENCIA EMOCIONAL se refiere al uso inteligente de las emociones: La aptitud emocional es importante sobre todo en el liderazgo, papel cuya esencia es lograr que todos los integrantes de un equipo ejecuten sus respectivos trabajos con más efectividad. La ineptitud de los líderes reduce el desempeño de todos: hace que se malgaste el tiempo, crea asperezas, corroe la motivación y la dedicación al trabajo, acumula hostilidad y apatía. Al leer esta definición, algún jefe dirá ¿emociones en el puesto de trabajo? Las emociones las dejo en la puerta de la empresa. Me convierto en “iceman” o “icegirl”. Después de todo, el mundo empresarial se mueve con hechos y cifras y yo sólo soy un número en esta empresa.

    Pues bien, las investigaciones más recientes  demuestran claramente que la carencia de destrezas emocionales y sociales es responsable de más fracasos profesionales que la falta de experiencia técnica, o incluso de inteligencia en general, lo que entendemos por CI –cociente intelectual-. Esta inteligencia emocional no es innata. Es cierto que se puede tener cierta predisposición a demostrar esta capacidad, pero sin duda, las fortalezas del liderazgo emocionalmente inteligente se adquieren.

    Ningún líder, no importa cuán sobresaliente sea, es fuerte en todas las competencias que integran las nueve áreas que he identificado como fundamentales de la inteligencia emocional del líder: Autoconciencia, Autoconfianza, Autocontrol, Influencia Personal, Empatía, Habilidades sociales, Dominio de la Visión, Motivación y Movilización del Grupo. Los líderes de hoy deberán identificar su mal manejo de emociones y las consecuencias que éstas tienen en el equipo que lideran. Todos los líderes son personas y como personas tienen emociones. Expresar las emociones y controlarlas, son cualidades que debe poseer el líder emocionalmente inteligente. La emoción en el líder no es ni buena ni mala para el entorno de trabajo. Sin embargo, ser capaz de identificarla y decidir si es o no adecuado expresarla, es lo que distingue a los líderes eficaces.

     

    "La carencia de destrezas emocionales y sociales es responsable de más fracasos profesionales que la falta de experiencia técnica, o incluso de inteligencia en general"

     

    ¿La inteligencia emocional se aprende? ¿Cómo podemos cultivarla?

    Está demostrado que la inteligencia emocional no es algo innato. Ahora bien, ¿cómo desarrollar la inteligencia emocional y equilibrarla con la inteligencia intelectual o racional? Partimos de que la Inteligencia Emocional no equivale a dejar que las emociones dominen a nuestro intelecto, sino que se trata exactamente de lo contrario: no deseamos que las emociones estén descontroladas, ni en el trabajo ni en ningún otro lugar.

    Por otra parte, la inteligencia Emocional tampoco consiste en prestar atención solamente a nuestro lado racional y pragmático. Los sentimientos, los instintos y las intuiciones, adquiridas a través de la experiencia, son fuentes de información vitales sobre el mundo que nos rodea. Cuando intentamos utilizar solamente la información racional, derivada de lo cognitivo, estamos operando con la mitad de la información que necesitamos para tomar decisiones válidas. Este enfoque no conduce al éxito global en ninguna organización, ni satisface nuestra vida personal.

    Bien, ¿y cómo desarrollamos la inteligencia emocional? Distinguiremos dos fases: Una, desarrollando las dimensiones o indicadores de la competencia de inteligencia emocional. La inteligencia emocional en el líder, al estar “centrada en las personas”, se basa en el nivel de competencia en tres dimensiones principales: la vertiente del YO COMO PERSONA y la vertiente del YO CON LOS DEMÁS, y la vertiente del YO COMO LÍDER DE UN EQUIPO. Y dos, evolucionando en las competencias mediante el Plan de Perfeccionamiento Emocional. Una vez aprendidas de manera teórica las dimensiones o indicadores de la competencia “Inteligencia Emocional”, llega el momento de ponerlos en práctica en el día a día por parte del líder.

    Para ello, sugiero un esquema de trabajo con unos pasos explícitos, que ayuden al líder a reflexionar acerca de su puesta en práctica en situaciones reales, de todo lo aprendido; y, por otro lado, a que extraiga conclusiones y diseñe planes de acción, cara a la mejora contínua de su inteligencia emocional. Dicho esquema de trabajo que hemos denominado Plan de Perfeccionamiento Emocional, del cual hablaré en el OPEN YOUR MIND.

     

     

     

    Faustino Sánchez Guindo estará en el Open Your Mind SCQ el viernes 28 de marzo

    Si quieres verle y aún no tienes tu entrada, puedes inscribirte aquí

     

     

    Es una entrevista  de Rosana Calvo Diéguez de SCQ Comunicación