• 17 MAR 2014

    "No estar dispuesto a salir de la zona de confort es lo mismo que tomar la decisión de no aprender, crecer y evolucionar" · Entrevista a Mario Alonso Puig, ponente del #OYM2014

    Además de ser médico, especialista en cirugía general y del aparato digestivo, Mario Alonso Puig es experto en liderazgo, comunicación, creatividad, gestión del estrés y equilibro personal. Imparte conferencias y cursos a nivel nacional e internacional para numerosas universidades, empresas e instituciones. Su libro “Reinventarse: tu segunda oportunidad” , traducido a doce idiomas, ha alcanzado ya la edición número veintiuno.

     

    Sé valiente y cambia tu vida” es algo que Mario Alonso Puig nos anima a hacer en su último libro “El cociente agallas”, con el que ha ganado el Premio Espasa 2013. En él nos explica que es necesario salir de la zona de confort, algo que en principio parece fácil, pero que en ocasiones resulta muy complicado. Mario, cuéntanos, ¿cuáles son las claves para conseguirlo?

    Para salir de la zona de confort se necesita alcanzar lo que se denomina una insatisfacción inspiradora. Esto lo que significa es que hay algo en nuestra vida que queremos que cambie de forma radical. A veces es un cierto rasgo de personalidad o puede ser por ejemplo una determinada situación laboral. Salir de lo conocido siempre implica una percepción de riesgo y una sensación de vértigo que no suelen ser agradables. Hay personas que incluso se encuentran con lo que podíamos llamar la barrera del pánico y que de alguna manera les impulsa a volver atrás, a la zona que les es conocida y familiar. Por eso es tan importante ser consciente de lo mucho que se ha pagado en el pasado, se está pagando en el presente y se pagará en el futuro si no favorecemos que ese cambio que anhelamos, tenga lugar.

    El miedo a cambiar aspectos profundos en nuestra vida es una emoción y sin embargo, la valentía necesaria para realizar dichos cambios es una decisión personal. Por eso solo las personas verdaderamente comprometidas en favorecer que esos cambios tan necesarios sucedan en su vida, se atreverán a enfrentarse a sus miedos y tendrán el ímpetu necesario para levantarse después de cada caída. Casi todo el mundo quiere que su vida cambie en algo, pero no todos están dispuestos a soportar las incomodidades e inseguridades que dicho cambio conlleva. Al final para que cambie nuestra vida, primero ha de cambiar algo dentro de nosotros.

     

    Eso en lo referencia a las personas, pero ¿qué pasa con las empresas? ¿También deberían salir de su “zona de confort”?

    En un mundo tan marcado por los cambios, la incertidumbre y la ambigüedad, no estar dispuesto a salir de la zona de confort es lo mismo que tomar la decisión de no aprender, crecer y evolucionar. La zona de confort genera un espejismo de seguridad y sin embargo, es la zona más insegura en la que se puede estar. Solo cuando una empresa empieza a explorar nuevas posibilidades puede descubrir nuevas oportunidades. Todo ser humano, es por naturaleza creativo. Sin embargo, para que esa creatividad se despliegue tiene que experimentar una cierta tensión que es la que permite que se “estire su mente”. Esta tensión se produce cuando se sale de la zona de confort y se empiezan a explorar nuevos territorios. Las empresas han de favorecer la iniciativa y la cooperación en su gente y por eso tienen que ser muy cuidadosas a la hora de gestionar el error que inevitablemente sucederá en el camino del crecimiento y la transformación. Todo error ha de servir para descubrir, aprender y mejorar y no para degradar o humillar al que lo ha cometido. 

     

    "En un mundo tan marcado por los cambios, la incertidumbre y la ambigüedad, no estar dispuesto a salir de la zona de confort es lo mismo que tomar la decisión de no aprender, crecer y evolucionar"

     

    Salir de la zona de confort es, por lo tanto, un primer paso, muy importante,  para conseguir la felicidad, algo que todos los seres humanos buscamos. En varias ocasiones hablar de ella, de la felicidad, como “la paz del sabio”. Nos gustaría que nos explicases esto.

    Todo ser humano tiene una naturaleza corporal y una naturaleza espiritual. El bienestar subjetivo pertenece a nuestra naturaleza física y es lo que colma nuestros sentidos físicos. Por eso, una buena comida, una temperatura agradable y un viaje cómodo constituyen parte de ese bienestar subjetivo que en algunas ocasiones experimentamos. Sin embargo, hay veces que se experimenta hambre, frío o incomodidad y es entonces cuando puede surgir la frustración, la sensación de impotencia o la desesperanza y confesamos que somos infelices.

    La felicidad es algo distinto ya que pertenece a nuestra naturaleza espiritual, una naturaleza que nos muestra que no estamos solos, que somos profundamente amados y que en nuestra esencia somos inmortales. Esto permite que las dificultades que experimenta nuestra naturaleza física, sean percibidas desde una perspectiva distinta y de una forma mucho más ecuánime. Ambas naturalezas son importantes y hay que cuidar las dos.

     

    Además,  en “El cociente agallas” nos cuentas que podemos ser felices a cualquier edad, porque tengamos los años que tengamos -dices-  podemos entrenar nuestro cerebro. Esto es algo que, según explicas, está avalado por estudios científicos. ¿Es posible entonces aprender a ser optimistas?

    La tendencia a ser optimista o pesimista ya está marcada en nuestro cerebro cuando nacemos. Sin embargo, a base del uso de nuestra inteligencia y de nuestra voluntad y siguiendo estrategias específicas, podemos cambiar la expresión de esa inclinación. Esto se sustenta en un cambio físico que tiene lugar a tres niveles en nuestro cerebro:

    1- Creación de cambios en la membrana de las neuronas que impacta en la manera en la que dichas neuronas se comportan.

    2-Creación de nuevas conexiones entre las neuronas y que produce cambios significativos en la forma en la que dichas neuronas cooperan.

    3-Creación de nuevas neuronas a partir de células madre en los hipocampos. Estas nuevas neuronas del hipocampo, actuando sobre la corteza cerebral pueden cambiar registros en nuestra memoria e impactar profundamente en la forma en la que nos experimentamos a nosotros mismos.

     

    "La tendencia a ser optimista o pesimista ya está marcada en nuestro cerebro cuando nacemos. Sin embargo, a base del uso de nuestra inteligencia y de nuestra voluntad y siguiendo estrategias específicas, podemos cambiar la expresión de esa inclinación"

     

    En menos de un mes te veremos en Santiago, repitiendo como ponente en el Open Your Mind SCQ, del que año pasado te fuiste con una gran ovación por parte de los asistentes. Cuéntanos, ¿qué esperas este año del evento y qué podemos esperar nosotros de tu intervención?

    Yo espero del evento servir a los asistentes como ellos sin duda merecen ser servidos. Voy con la ilusión de que aquello que comparta con ellos les ayude a hacer frente con más ilusión, serenidad y confianza a los retos a los que se están enfrentando.

    Vosotros podéis esperar que sea para mi más importante añadir valor a vuestras vidas que los aplausos o el reconocimiento que yo pueda recibir.

     

     

    Mario Alonso Puig estará en el Open Your Mind SCQ el sábado 29 de marzo

    Hasta entonces puedes seguirlo en su web y en Twitter

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    Es una entrevista  de Rosana Calvo Diéguez de SCQ Comunicación